1. Uno de los temas tratados por Pynchon es la decadencia, el sentido de un final de época, de fin de era. En el prólogo introductorio a Un lento aprendizaje comenta la fuerte influencia que ejerció la bomba atómica sobre su generación. Como uno de esos signos omnipresentes y casi invisibles (el crucifijo para Azúa, el rectángulo de la televisión para los jóvenes de ahora o el Hotel Gran Sol para los sufridísimos ciudadanos alicantinos), el apocalipsis nuclear tomó forma de hongo. Los lectores de V. apreciarán la presencia constante de la lluvia. Símbolo de fin de los tiempos en los textos sagrados y, por ejemplo, en esta exposición de la que ya hemos hablado alguna vez. Con esa angustia no se puede vivir demasiado tiempo. O sí pero actuando como Pynchon o Salinger, “este infierno es mío, fuera de aquí”.