1. En el Museo había una representación de artistas centroeuropeos proponiendo formas geométricas, baldosas rotas pendientes de un hilo de acero colgado del techo, lienzos rasgados, lienzos cubiertos de su propia sangre y excrementos, paneles blancos enfrentados a monolitos de bronce y cosas así. En general, me atrevo a resumirlo como un intento del arte de lograr su propio lenguaje al margen del mundo (del artista, del público y del tiempo). El arte moderno no aspira a la inmortalidad. Sugiere una sensación en el observador y poco más. El creador, presumo, libera sus demonios interiores, practica una suerte de exorcismo. Imagino a esos centroeuropeos exquisitamente educados, con sus bibliotecas repletas de Goethes, Heines, von Hoffmasnthals, Kants, Hegels y todo lo que puedas imaginar, con sus calles limpias y su seguridad social envidiada por todos, los imagino sufriendo por tener memoria, sufriendo por no poder olvidar su parte de humanidad.

2. Hay unos párrafos de Kierkegaard un tanto farragosos que entendí un poco mejor aquel sábado por la tarde en el museo. Son los dedicados en El concepto de la angustia a argumentar la pertenencia del ser humano concreto a la especie humana, a la relación que al nacer no es dada con el pasado y nuestros antecesores, desde nuestros padres hasta Adán. Al filósofo, presumo de nuevo, le da miedo esta idea y empieza a jugar al despiste divagando sobre si Adán fue o no el primer hombre desde el punto de vista de la concepción del pecado original en las diferentes confesiones religiosas. ¡Qué mentirosa es la filosofía-literatura! En cuanto alguien toca el nervio en seguida huye despavorido arrojando un poco de polvo y confusión. Xuan Bello me encanta porque habla de estos temas: de la memoria colectiva, de la necesidad de olvidar para sobrevivir (a diferencia de esos artistas centroeuropeos) y lo hace desde una sensibilidad no hiriente.

2. Hojeo The Journals of Sylvia Plath (1950-1962). Ella y Ted Hughes pasaron parte de su luna de miel en Benidorm. Buscaban tranquilidad, silencio y soledad para escribir. Ella le prepara por las mañanas un café con leche y pan con aceite. Por las noches sardinas y tomates. Ese Benidorm ya no existe ni existirá salvo que se cumplan las previsiones apocalípticas de Dominique.

3. Reunidos Erich Maria Remarque y Ernst Jünger en Suiza. El primero denunció los horrores de la primera guerra mundial y describió la corrupción que la guerra de aniquilación (la exacerbación de la guerra tradicional por aplicación de medios tecnológicos y avances químicos) causaba en los supervivientes. Jünger defendió la participación de la juventud alemana en la primera y la segunda guerras mundiales. No se ponen de acuerdo, no modifican un ápice sus posturas. Jünger era mucho mejor escritor que Remarque, cualquier página de sus Diarios es superior a todo Sin novedad en el frente. Perteneció a esa clase culta europea ya extinguida con una formación de elite. Ya no habrá elites con monóculo y manos delicadas, ahora abundan en el mal gusto y la vulgaridad. Sin embargo, la posibilidad de destrucción total sigue ahí.

4. McCain parecía un poco más preparado que Obama, afirmaban los politólogos. Un líder de futuro debe conocer a aquel con quien pactará. McCain afirma creer en el diablo porque lo ha visto (17-08-2008, Informativos Telecinco).

5. El Estado serializa a la población. Comportamiento de manada, de población, de grupo. ¿Qué sería del balbuceante sin su legión? ¿A quién balbucearía? Movimiento browniano. El grupo, la especie. Filiación. Si rompemos la tradición se interrumpirá el contagio del pecado original. (Ver Manlio Sgalambro en Inneres Auge).

6.

Mohammed A´ladj: ¿A qué has venido?

Franco Battiato: A detener la latinización de la lengua árabe.

Mohammed A´ladj: Gracias.

7. Uno debía sentirse más seguro bajo el reinado de Newton. Conceptos como el tiempo o la verdad considerados absolutos y sin demasiada relación con las cosas externas a ellos debía proporcionar un consuelo que difícilmente podemos valorar hoy. De seguro que el periodo de tiempo que transcurría mientras un tipo corriente yacía alborozado en compañía de una hembra muy grata a sus sentidos era percibido de manera muy distinta a ese mismo lapso de tiempo gastado escuchando un sermón de, pongamos, el padre Preacher. Puede que alguna lugareña de proporciones físicas desconocidas fuera la responsable de ese retomar la pregunta acerca de la naturaleza del tiempo puesto que ya en el Tristam Shandy encontramos una exploración del tiempo privado. No puedo rastrear las diversas concepciones del tiempo a lo largo de la historia humana. Sería devorado por el Tiempo. A mí la que más me gusta es la de los indios Hopi, dada a conocer por un prestigiosísimo catedrático de literatura estadounidense, basada en su intraducibilidad a otras lenguas y quedar vedada eternamente, quizá extraviada entre máquinas tragaperras y botellas de whiskey en alguna reserva de Montana o Minnesota.

8. Las Iglesias se apresuraron a pactar con el tiempo histórico obteniendo el monopolio de su administración. Hoy el escándalo sigue siendo mayúsculo, pero nos entretiene mucho leer al Papa Benedicto XVI bajando a la arena de la discusión y venciendo a todo oponente (excepto al Tiempo, él también morirá). Un Dios más allá del tiempo histórico crea un mundo, dos seres, los castiga, los seres humanos se reproducen, un hijo díscolo mata al hermano, nos legan unos textos que encierran misterios insondables, entre ellos el de la autoría, viene el Hijo, consuela, muere, resucita. Se escribe el Libro del Apocalipsis. ¿Y después? La lírica rizomática de Franco Battiato, el ojo caleidoscópico del italiano nos muestra las sendas del futuro.

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